

En casi todas las fiestas las tortas tienen un protagonismo especial generando emociones y sentimientos. Llega a ser algo así como la “estrella de la noche” y el momento del corte es uno de los más esperados. El motivo: reúne a todos los presentes, y tiene una ceremonia muy particular.
Algunos sostienen que esta costumbre surgió en los casamientos de la edad media como un símbolo de prosperidad y bendición de la futura pareja que se hacía extensivo a los invitados a la fiesta, por eso costumbre de compartirla con todos los presentes. Además, cuánto más grande fuera la torta, mas años de felicidad tendrían los novios.
Hoy, como símbolo de bendición, se estila servirla al finalizar cualquier tipo de fiesta. Así comenzaron a surgir distintos modelos de tortas y adornos, pensados para cumpleaños, aniversarios, bar y bat-mitzva, bautismos, comuniones, etc.
Según Carlos Schuster, dueño de una prestigiosa empresa de catering, sabores preferidos, siguen siendo los clásicos: bizcochuelo de chocolate o a base de vainilla, ya que aceptan muchas combinaciones y todo tipo de rellenos, pero siempre buscando sabores que puedan resultar del agrado de la mayoría de los presentes. Sin embargo, hay quienes se animan a incursionar en nuevas combinaciones, incluyendo sabores diferentes, tanto en la masa (con trozos de chocolate, frutas secas como nueces, almendras, avellanas, etc.) como en el relleno o la cobertura.
Respecto a los rellenos, además del dulce de leche hoy se aceptan variaciones de chocolate, como el Mouse, también se incorporan frutas secas y cremas de distintos sabores frutales, como frutilla, frutos del bosque o limón.

Lo más novedoso llegó de la mano de los cupcakes, y las minitortas individuales.
Se trata de proponer distintos modelos de tortas, sabores y rellenos, para que cada homenajeado pueda elegir el de su preferencia. Muchas veces los homenajeados ya pensaron en qué modelo y sabor de torta desean, con lo que sólo deben acercar una foto o un dibujo de la misma, para que los chef pasteleros puedan hacer realidad su sueño.
Respecto a los colores de la decoración, en general el pastel de bodas siempre fue de color blanco. Por un lado porque es un sinónimo de pureza y riqueza. Pero para otros eventos se admiten diferencias.
Por ejemplo, además de las clásicas flores hoy se ven tortas decoradas con rayas y/o lunares de colores fuertes, moños… La torta para una quinceañera puede ser más original aún, ya que en muchos casos la agasajada elige modelos personalizados que la representen: con la forma o decoración de algún elemento de moda, o vinculados a un grupo de música, un actor o una película que le agrade, etc. Por lo mismo, los colores pueden ser más fuertes y brillantes. Las últimas tendencias traen colores pasteles y suaves, en combinación con el negro. También hay tortas con detalles en fucsia, violeta, turquesa…. En las nuevas decoraciones, además, se usan el oro y flores comestibles. Así mismo, en la medida en que se van imponiendo los eventos temáticos, se busca que la torta contribuya en el diseño, colores, etc.
En las fiestas de adultos se estila usar colores más fuertes para la deco de la torta, así como incluir diversas figuras de pastillaje, mazapán o incluso porcelana fría, en relación al agasajado o la temática de la fiesta.

Respecto al tamaño de la torta, se determina por kilo y de acuerdo a la cantidad de invitados a la fiesta. Para definir su dimensión hay que tener en cuenta, entre otras cosas, si habrá un postre principal y una mesa dulce o si la torta cumplirá esas funciones. Hay que analizar que muchas personas no comen torta al fin de la fiesta, ya sea porque no les gusta o porque luego de la cantidad y variedad de alimentos que probaron a lo largo de la fiesta, ya están satisfechas. Por ese motivo se puede estimar que la probarán sólo la mitad de los invitados. A partir de esa cifra, se pueden calcular unas 7 u 8 porciones por kilo.
Finalmente, se está poniendo de moda entregar cajas individuales con mini tortas o cupcakes para cada invitado o grupo familiar. En la caja se puede hacer imprimir alguna leyenda específica en relación a la fiesta, como la fecha del evento y el nombre de los homenajeados. De esa manera, la torta también está presente en los souvenirs y quienes no la probaron al fin del festejo pueden llevarse “un símbolo de prosperidad y bendición” a casa.